Cuatro aspectos previos antes de lanzar un dashboard

En el ámbito empresarial, los negocios han puesto el foco en el desarrollo de visualizaciones. Ello les permite almacenar datos, generar histórico y tratarlos para sacar el mayor partido a su negocio en un dashboard. En el marketing, el uso de herramientas de visualización de datos permite detectar patrones, corregir desviaciones e investigar para predecir comportamientos. En otros ámbitos, como en el sector público, las visualizaciones se usan también como una herramienta para dar transparencia.

Las visualizaciones son una solución óptima a la hora de comprender datos de forma simple e identificar dónde tenemos que concentrar nuestros esfuerzos. Gracias al desarrollo de herramientas de visualización no es complejo analizar grandes cantidades de datos. Sin embargo, no solemos preguntarnos qué hay detrás del tratamiento de los datos de un dashboard o cuadro de mando. En este artículo veremos cuatro aspectos previos para poder construir un dashboard.

Los KPIs y su importancia en la toma de decisiones

En plena era del big data, con millones de filas con datos, las visualizaciones también son la herramienta idónea para comprender el desempeño en los medios digitales. La mayoría de los grandes anunciantes cuentan con dashboards en que visualizan datos de negocio y elaboran estrategias comerciales en función de sus KPIs. Así, para elaborar un dashboard deberemos empezar por definir correctamente los KPIs (Key Performance Indicators) que simplifiquen los datos y que permitan entender la eficacia del plan de medios digitales.

Sin embargo, hay una diferencia entre un dashboard con KPIs y los informes ejecutivos que miden la actividad de las campañas. En el primer caso, se trata de una herramienta que permite elaborar estrategias de negocio a medio y largo plazo, extraer patrones y entender los datos para acertar estratégicamente en la toma de decisiones. En los informes ejecutivos, se mide la actividad de medios en un plano táctico para optimizar el rendimiento de las campañas a corto plazo.

Las fuentes de datos: el ecosistema digital y los activos digitales

Hay un elemento que hace que cada proyecto de dashboarding sea distinto; y este es el ecosistema digital que hay detrás. El ecosistema se entiende como algo muy amplio, pero tiene que ver con la peculiaridad de los activos digitales de cada anunciante y sus sinergias.

En concreto, podríamos definirlo como el conjunto de herramientas y plataformas que cada anunciante utiliza en su actividad de medios. Desde un punto de vista técnico son las fuentes de información de dónde se van a extraer los datos. Es necesario listar y tener correctamente definidas cada fuente porque cada una de ellas tiene características propias.

La necesidad de un naming convention para poder visualizar los datos

Como podrás intuir, si vamos a añadir distintas fuentes de información y cada una tiene peculiaridades propias, necesitaremos estandarizar toda esa información para que todo tenga el mismo formato. Este punto también es vital si queremos cruzar fuentes de datos distintas en una misma visualización. Por ejemplo, una campaña que aúna datos de la analítica web y el performance para un canal determinado.

Para lograrlo será necesario definir un naming que identifique todas las campañas de forma transversal. Y en este caso, deberemos identificarlo por partida doble para poder extraer ambas informaciones, la de la actividad de performance y la de la analítica. Este tipo de cruce proporciona información relevante y ayuda a tomar decisiones con algo más de detalle.

Conceptualmente el naming es como un código de barras que aplicamos a todas las campañas para saber toda su información. Además, esto nos permite organizar las campañas en función de los campos que tengamos definidos en el dashboard (objetivos, soportes, áreas, perfiles, canales, etc.)

Dibujar el flujo de trabajo de los equipos para minimizar errores

Antes del modelo de datos, que es posiblemente la parte más técnica y que permite describir la estructura de datos del dashboard, tenemos que tener claro todos los procesos que se realizan en el ecosistema digital del anunciante con la actividad de medios. Esto no solo consolidará la ingesta de los datos, sino que también permitirá incorporar la rutina de los procesos propios del dashboard en los equipos que activan las campañas.

Así mismo, ayudará a generar una checklist que determinará el origen de las discrepancias entre las plataformas y el dashboard, reduciendo los costes de mantenimiento. Aproximadamente el 90% de los errores que se imputan a los dashboards vienen dados por problemas en los procesos previos de la ingesta de datos. Siendo el naming el paso más crítico cuando se cruzan fuentes de datos.

En definitiva, un dashboard tiene como objetivo automatizar la recolección de datos importantes y pintarlos para facilitar su comprensión. Tiene una parte creativa en el apartado formal, que es la que nos sirve para mejorar la comunicación y explicar la historia que hay detrás de los datos. Pero también tiene una faceta metodológica, que a menudo es menos visible. Pero no es complejo, solo hay que ser riguroso en los procesos y tener en cuenta los cuatro aspectos fundamentales que hemos repasado en este artículo.

¿Quieres saber más? En este blog hemos compartido numerosos artículos en la sección Dataviz y si te descargas nuestra Guía de Visualización de Datos conocerás las bases de la disciplina. ¡Adelante!

Oscar es un publicista entregado a las nuevas tecnologías y a su aplicación en el mundo de los medios digitales. Su vocación científica le ha llevado a desarrollarse profesionalmente en el marketing digital, inicialmente en el campo del performance y actualmente en la analítica y el data. Es un apasionado de los ecommerce, siempre está dispuesto a tomar medidas para la optimización de resultados.

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