Cómo el 5G va a cambiar el panorama Madtech

Para iniciar este artículo hagamos un poco de historia con una breve retrospectiva del avance de la tecnología en estas últimas décadas y cómo ha cambiado nuestra vida y ha evolucionado el panorama de las Martech y Adtech hasta lo que ya conocemos como Inteligencia Artificial.

El 1G logró alcanzar los 20 millones de usuarios en los 90 porque entre otros avances nos trajo la voz al móvil. Fueron los primeros pasos en conectividad y aún con procesamiento bajo y calidad de audio mejorable nos permitió navegar a velocidad de módem. El 2G lo popularizo con el GSM, mejorando los servicios anteriores y nos trajo el “SMS”. La tercera generación nos ganó con el acceso al wifi y la conexión fuera del hogar, el roaming y las apps con contenidos multimedia. El 4G hizo al smartphone el rey con el despliegue de la cobertura, megas y megas de uso para disfrutar del gaming y del contenido en vídeo junto a una mayor conectividad y menor coste.

Cómo el 5G va a cambiar el panorama Madtech

La Quinta Generación ya está aquí

Al evaluar el inminente 5G, casi de forma inmediata nuestra mente nos lleva a pensar en mejoras en la conectividad, sobre todo de nuestros smartphones, que con seguridad serán los más beneficiados y el primer avance que percibiremos en nuestra vida diaria. Eso sí, necesitaremos hacernos con un modelo de móvil que esté preparado para sacarle el mayor partido a este nuevo servicio y tenerlo contratado con una compañía que pueda proporcionarlo.

El punto de inflexión lo veremos en junio de este año con el desplazamiento de los canales de TDT para dejar espacio en la banda de los 700 Mhz donde podrán operar las redes 5G SA. A partir de ahí las “telco” accederán a la subasta del espectro radioeléctrico para pujar por sus redes 5G, aunque alguna ya está operando en proyectos piloto en localidades españolas concretas y proporciona velocidades ocho veces superiores al 4G.

Por tanto, es muy probable que en el segundo semestre de este año ya empecemos a ver ofertas en esta línea en determinadas poblaciones, aunque con toda probabilidad será en 2021 cuando se materialice esta realidad. Los beneficios más rápidos tal y como esperábamos serán una mayor Intensidad, que proporcionará cobertura más extensa geográficamente hablando, que mejorará la conexión y procesamiento de datos en el interior de nuestras casas y oficinas sin necesidad de ampliar las antenas.

Intentando ir más allá y profundizando en lo que está por venir, lo cierto es que va a impulsar el panorama de las Martech y Adtech, partiendo de significativas mejoras en la conectividad, menos cables, velocidades que podrían superar los 10Gbs por segundo, mayor procesamiento y el desarrollo del Internet de las Cosas (IoT) que podrá ser real en viviendas, edificios, ciudades inteligentes, automóviles o electrodomésticos. Y por supuesto, en las aplicaciones que esto supone en el marketing de clientes.

Quick wins serán mayor velocidad en transferencia de datos, mayor número de dispositivos conectados, banda ancha mejorada, menor consumo de datos y latencia por debajo de 1-2 milisegundos en el envío y recepción de datos. Por tanto, mejora en el procesamiento del vídeo, audio, gaming, realidad virtual, uso de la nube…, ya que promete ser al menos 100 veces más rápido. Descargarnos una película en el PC no supondrá más de 5 segundos…

La Inteligencia Artificial del presente

Al margen de las mejoras ya mencionadas, la quinta generación de tecnologías móviles es el impulso definitivo para la implantación real del Internet de las Cosas (IoT), su conectividad, automatización y uso en remoto. Si los 90 del siglo pasado nos trajeron la “voz a nuestros móviles”, esta década de los años 20 será de nuevo crítica en la revolución de este servicio al que seguirán multitud de aplicaciones.

La denominada cuarta revolución industrial traerá espacio para todos y nos dejará trabajar en dos líneas: la alta velocidad ya descrita y la baja, que es la pista de despegue de las aplicaciones IoT y los dispositivos conectados.

Pero qué valor añadido más allá del aspecto práctico vamos a obtener, ¿qué aporta este cambio al negocio digital?. Os planteo siete escenarios de cambio:

  • Un mundo más conectado, un consumidor más activo y un mayor volumen de datos a explorar. Nunca el análisis de datos ha sido más crucial y relevante. Donde antes hablábamos de Big data ahora lo haremos en términos de Inteligencia Artificial (IA) y Machine Learning, porque será imprescindible aprender de nuestros datos y entrenar los patrones para poder potenciar la activación y optimización de las campañas y nuestros clientes. Los dispositivos conectados, más de 20.000 millones en este año, proporcionarán gran información de valor gracias a sus sensores que almacenarán el comportamiento de los consumidores.
  • Una evolución de los servicios on y off. Ya tenemos un cliente omnicanal y ha llegado el momento de enfocarlo como un todo para diseñar una oferta que sea capaz de transgredir ambos mundos. Es un momento clave para establecer lazos reales entre nuestras marcas y nuestros clientes y hacerlo en tiempo real generando experiencias y conversaciones que sean “relevantes” bajo cualquier plataforma. Nuestros usuarios demandan atención y la quieren inmediata y en ese pulso no hay margen para fallos, tanto en la disponibilidad de servicios como en la atención al cliente. El uso de chatbots y call centers avanzados ligados a digital es un imperativo y de qué forma la IA puede ayudarnos la clave.
  • Mejores resultados en el consumo de nuestras webs, apps, e-commerce, acceso a servicios… Por tanto, a mayor disponibilidad y velocidad de acceso, menor tasa de rebote, mayor engagement. Eso sí, el funnel tendrá que ser impecable y el análisis pulcro.
    Habrá datos, pero es cierto que las restricciones inminentes que llevan a la eliminación de las cookies de tercera parte y la aplicación del GDPR harán que en digital y en ausencia de volumen de datos, centremos nuestro análisis en modelos predictivos que el Machine Learning pone a nuestro alcance. Menos datos, sí, pero más cualificados y con mayor grado de predicción.
  • Más espacio para almacenamiento, más imagen, más vídeo, más voz. Según datos de CISCO, en 2021 el vídeo representará el 85% del tráfico total de Internet y el 65% del total de los datos generados en la Red estarán en la nube. Si a esto añadimos una media de 30 minutos diarios de consumo, que puede llegar a máximas de 5 horas diarias y un mayor acceso desde dispositivos móviles, se evidencia que las plataformas de generación y difusión de contenidos tendrán que invertir en partners especialistas en la nube como Google, Microsoft o Amazon.
  • Una publicidad más ágil, es cuestión de tiempo que los dispositivos IoT permitan la visualización y consumo de vídeo dentro y fuera de casa lo que hará necesaria la evolución de los servicios de almacenamiento y procesamiento. Será la próxima revolución de las pantallas, que traerán consigo nuevos formatos publicitarios y formas de interactuación con el consumidor basados en Realidad Aumentada (AR).
  • De las palabras clave a las conversaciones, se estima que el 50% de todas las búsquedas en Internet se realizarán utilizando la voz en 2020. El usuario se conecta a través de su móvil y está empezando a establecer un diálogo con las “máquinas” que le rodean utilizando un lenguaje natural, desde los asistentes de voz a los servicios web. Y esto tiene implicaciones en la forma en que diseñamos nuestra estrategia SEO y SEM, en cómo etiquetamos nuestros productos y mostramos nuestra oferta ya que dejamos atrás las keywords y nos enfrentamos a frases y preguntas completas.
  • Y por encima de todo, salvaguardar la protección de los datos de los usuarios, “la sombra del GDPR es alargada” y se impone con medidas más restrictivas cada año que han devuelto el poder a los usuarios. Llegar a interpretar la normativa es un reto constante para las áreas legales y de negocio y la escasez de datos para su análisis una realidad que se impone.

2020 marca un nuevo hito en la carrera por la revolución digital, que sienta las bases de los futuros modelos de transformación de los negocios y de nosotros mismos. La IA, al menos de momento carece de emociones así que nos corresponde a nosotros la obligación de situar a las personas en el centro y ayudarles a evolucionar con competencias digitales que les permitan asumir retos y crecer.

monica.fachal@dbi.io'
Mónica impulsa proyectos centrados en la transformación, gestión del cambio y evolución del talento en digital. Le apasiona aplicar este enfoque en marketing, en el uso de las tecnología exponenciales y el aprovechamiento del "Data" como herramientas del cambio en las organizaciones y en su visión del negocio. Su pasión offline? Busca excusas para perderse en el bosque, descubrir y conocer otros lugares, por muy altos, lejanos y extraños que se nos presenten, las cenas improvisadas, las noches que se alargan en buena compañía y reír un poco cada día.

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